Radios universitarias: difusión cultural y vocación de servicio
Radio y TV

Radios universitarias: difusión cultural y vocación de servicio

Jesús Estrada Monterrubio

La segunda mitad de la década de los treinta del siglo XX, México vivió enormes acontecimien­tos económicos y políticos, con estabilidad, nacionalismo y dramáticos sucesos:

En 1937, el presidente Lázaro Cárdenas emitió el decretó con el cual la empresa Ferrocarriles Na­cionales de México pasaba a ser controlada por el Estado, y un año después anunciaría a través de la radio, su histórica expropiación petrolera, el 18 de marzo. Entonces, su gobierno había recibido a miles de refugiados españoles que huyeron de la dictadura de Francisco Franco. Y, en agosto de 1940, sería ase­sinado, en Coyoacán, el dirigente ruso León Trosky.

Durante los treintas las estaciones radiofónicas ampliaron su capacidad en el país y las emisoras comerciales ganaron terreno. En 1930 Radio Mundial XEN fue la primera en emitir espacios de noticias a nivel nacional, mientras que ese mismo año, la XEW logró la mayor cobertura geográfica con sus cinco mil watts de potencia, lo que le permitía un alcance nacional e internacional.

Las representaciones folclóricas estaban a la or­den del día. Imágenes de charros y chinas poblanas inundaban los espectáculos públicos. Películas como ¡Vámonos con Pancho Villa! (1936), de Fernando de Fuentes, resonaban como una crítica a la manera de contar los hechos de la Revolución Mexicana. En lo referente a la educación, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) había conseguido su autonomía en 1929 y se presentó el proyecto para la construcción de Ciudad Universitaria.

La radiodifusión llegó a México en 1921, pero 16 años después nació la primera radio universitaria del país. El 14 de junio de 1937, la UNAM, con Luis Chico Goerne como rector, inauguró Radio Univer­sidad Nacional y, con ella, surgió un nuevo enfoque en la manera de comunicar a través de la radio. Un modelo de comunicación radiofónica con enfoque educativo y dedicado a difundir una “obra cultural y pedagógica de excepcional interés”, como lo definen sus creadores.

Aquel día de la inauguración, el dirigente estudiantil y primer director de Radio UNAM, Alejandro Gómez Arias, dio un discurso donde expresó el ideal con el que surgía la emisora universitaria:

“Nuestras estaciones estarán al servicio del país en el intercambio de tendencias, de todas las ideologías, pues nuestra labor es de absoluto servicio a las clases imposibilitadas de congregarse aquí. Estaremos, pues, al servicio de la cultura y al servicio del arte”.

Al año siguiente, en junio de 1938, la Universidad de San Luis Potosí creó su propia emisora. Posteriormente, surgió Radio Universidad Veracruzana (1943) y luego Radio Universidad de Guanajuato (1954).

Así pasaron los años, y décadas después, con el desarrollo de las tecnologías y el surgimiento de más estaciones universitarias, se realizaron los primeros esfuerzos para tener una cola­boración entre las emisoras. En 1978 las instituciones que tenían radioemisoras, y que estaban afiliadas a la Asociación Nacional de Universidades e Institucio­nes de Educación Superior (ANUIES), conformaron el Programa Nacional de Colaboración de las Radios Universi­tarias (PNCRU). El programa buscaba realizar intercambios de experiencias, apoyar y elaborar estudios conjuntos, entre otros objetivos.

En 1992, se formó el Sistema Nacional de Produc­toras y Radiodifusoras de las Instituciones de Educa­ción Superior (SINPRIES), que para 2015 pasó a ser la Red de Radios Universitarias de México (RRUM), un espacio de encuentro y diálogo para las emisoras de educación superior.

Las palabras de aquel primer discurso, emitidas por Gómez Arias en Radio UNAM, se reafirman y renuevan con lo que dice Marco Gutiérrez Mendoza, actual presidente de la Red de Radios Universitarias de México (RRUM):

“todos tenemos muy claro nuestro rol como radios universitarias. Más qué cantidad, queremos calidad, cambiar conciencias”.

Gutiérrez Mendoza, también director de Radio Uni­versidad de la Universidad Autónoma de Chihuahua, resalta el trabajo en las estaciones universitarias, las cuales llegan a contar con menos recursos materiales y económicos en comparación con emisoras comerciales: “las radios universitarias se han consolidado con el trabajo, el personal de cada emisora y el apoyo de las universidades. Son espacios modestos pero entregados. Otra gran misión es formar periodis­tas capaces de hacer un buen trabajo, que no busquen ganar la nota o clics, sino que sean analíticos de la información y no abonen a la pro­blemática de las fake news”.

Actualmente, la RRUM cuenta con 22 instituciones afiliadas, las cuales llegan a tener más de una estación.

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21 septiembre, 2021